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Quebrantahuesos en el Parque Natural de los Valles Occidentales (Huesca)

El Pirineo aragonés alberga más del 60% de la población de esta emblemática rapaz, cuya cifra total en el conjunto de la cordillera ronda ya el millar de ejemplares.

Treparriscos en el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido (Huesca)

La gran mayoría de los 500-700 territorios reproductores estimados para esta especie en Aragón, se sitúan en roquedos pirenaicos ubicados por encima de los 2.000 metros de altitud.

Gangas ibéricas y ganga ortega en la comarca del Campo de Belchite (Zaragoza)

Durante el presente siglo su población aragonesa ha disminuido enormemente (70% en la ibérica y 50% en la ortega). Aún así y con casi 2.000 individuos, Aragón sigue siendo la región europea de mayor importancia para ambas especies.

Alondra ricotí en las estepas del Valle del Ebro (Zaragoza)

Paradigma de la conservación de las estepas ibéricas, el "Rocín" se halla cada vez más arrinconado en Aragón por la perdida y ocupación de su hábitat natural (regadíos, ganadería industrial, parques eólicos y plantas fotovoltaicas). La mitad de su población europea habita en nuestra región.

Grullas en la Reserva Natural de la Laguna de Gallocanta (Teruel/Zaragoza)

El reposo y paso migratorio de decenas de miles de grullas por la R.N. de Gallocanta -el mayor humedal salino del interior de Europa-, constituye uno de los espectáculos ornitológicos más impresionantes de todos los que acontecen en el viejo continente.

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21 abril 2021

EL RUISEÑOR PECHIAZUL EN ARAGÓN: ESTATUS DE PRESENCIA Y DISTRIBUCIÓN

El ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica) es un paseriforme de 14 cm. cuyos machos muestran la garganta de un llamativo color azul metálico con un pequeño medallón central (rojo o blanco) y que cuenta con tres subespecies reconocidas en el Paleártico Occidental. La nominal L. s. svecica "medalla roja" que se reproduce en los países escandinavos y emigra hacia Asia (aunque algunos autores indican que una fracción de estas aves migraría hacia el suroeste de Europa; ver Andersen & Gylseth, 1992), L. s. cyanecula que nidifica en el este y centro de Europa, y L. s. namnetum que ocupa la costa atlántica francesa (Aquitania y Bretaña).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Gelsa, Zaragoza; 27 de septiembre de 2008
Fotografía: Alfredo Sánchez

Estas dos últimas presentan "medalla blanca" y aparecen en la Península Ibérica durante el transcurso de sus viajes migratorios al continente africano (Hernández, M. y otros, 2003), si bien algunos de estos pechiazules son detectados como invernantes en la mitad sur peninsular así como a lo largo de toda la costa mediterránea, siendo mucho más escasos o incluso ausentes en la mitad norte, y según algunos autores con presencia posiblemente condicionada a la existencia de inviernos suaves (Arizaga, J. y otros, 2010 y 2016).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Ejemplar macho en plumaje postjuvenil
Comarca del Bajo Cinca, Aragón
Fotografía: Miguel Montoro

En España también existen dos núcleos principales de cría situados en la cordillera Cantábrica y Montes de León, y en el Sistema Central, estimándose una cifra total de entre 9.000-12.800 parejas reproductoras (Gómez-Manzaneque, A., 2003y cuya asignación taxonómica resulta algo controvertida al observarse algunas divergencias biométricas y morfológicas respecto a las poblaciones nidificantes del resto de Europa, caso de algunos machos que carecen de "medalla blanca" a diferencia de L. s. cyanecula de Centroeuropa (Campos et al., 2005).

Ruiseñor pechiazul (L. s. azuricollis)
Macho adulto en la Sierra de Gredos, Ávila
Fotografía: Cortesía de Ignacio Yúfera
Extraída de iyufera.blogspot.com

Determinados autores han descrito que incluso el babero de los machos en plumaje nupcial (tono, intensidad, brillo, reflexión de ultravioleta, extensión de la banda negra bajo el babero) varía significativamente entre los pechiazules ibéricos y los de la subespecie centroeuropea, y recientes análisis comparativos realizados de ADN nuclear (Johnsen, A. et al., 2006) sugieren que las poblaciones nidificantes en España se encuentran en un avanzado estado de diferenciación taxonómica, que bien podría llevar a clasificarlos como L. s. azuricollis de forma diferenciada a la subespecie L. s. cyanecula que habita en el este y centro de Europa (Arizaga, J. y otros, 2016).

Divergencias fenotípicas en el pechiazul (Luscinia svecica)
a) L. s. namnetum b) L. s. svecica c) L. s. azuricollis d) L. s. cyanecula
Autora de la ilustración: Ainhoa Lekuona 
©
Extraído de 
https://www.instagram.com/mobula.mobulart/

Esta especie es un ave migratoria cuyas áreas de invernada se localizan en Europa meridional, África y Asia. En Europa occidental, las poblaciones que se reproducen en el centro de Europa invernan en la cuenca mediterránea y en África subsahariana (Cramp, S., 1988), mientras que la zona de invernada de las poblaciones ibéricas L. s. azuricollis y ante la ausencia de evidencias claras, todavía es desconocida (Arizaga, J. y otros, 2016). 

Los datos de recuperaciones de pechiazules anillados indican que L. s. namnetum y L. s. cyanecula (este último en un frente más amplio) se mueven durante la migración a lo largo de un eje NE SW desde sus áreas de reproducción a sus áreas de invernada en la región mediterránea, sobre todo la Península Ibérica. Mientras que namnetum utilizaría sobre todo las zonas húmedas desde Francia al sudoeste de la Península Ibérica, cyanecula utilizaría en otoño tanto las zonas húmedas del Atlántico como del Mediterráneo, pero solo las del Mediterráneo durante la migración primaveral (Arizaga, J. y Tamayo, I., 2013).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Ejemplar anillado en la Laguna de Sariñena (Huesca)
22 de noviembre de 2020
Fotografía: Eduardo Gracia

Varios estudios, entre ellos el que analizó un total de 384 recuperaciones de aves marcadas dentro y fuera de la Península Ibérica y que fueron recapturadas dentro o fuera del ámbito geográfico de nuestro país (Hernández, M. y otros, 2003), sugieren que una gran cantidad de pechiazules procedentes de varios países de Europa occidental (principalmente Francia, Bélgica, Holanda y Alemania occidental) entrarían en la Península a través de los Pirineos orientales y seguirían la línea de costa mediterránea peninsular (Galarza, A. y Tellería, J. L., 2003; Hernández, M. y otros, 2003).

No obstante parece que L. s. namnetum pasa el invierno mayoritariamente en Portugal, SO de España y NO de África (Zucca, M. y Jilguet, F., 2002) y su ruta migratoria transcurriría principalmente a lo largo de la costa cantábrica, donde se ha estimado que casi las tres cuartas partes de los pechiazules controlados pertenecerían a esta subespecie y el resto a L. s. cyanecula (Arizaga, J. et a., 2006), que por otra parte resulta ser la subespecie más habitual en toda la Península y Baleares.

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Galacho de Juslibol, Zaragoza
21 de marzo de 2021
Fotografía: Javier Ruiz Alba

Estatus de presencia y distribución en Aragón:

En Aragón el pechiazul ha venido siendo considerado como una especie común en los periodos de paso migratorio (marzo/abril y septiembre/octubre) y de aparición mucho más escasa en la época invernal (Sampietro, F. J. et al., 1998; Blasco-Zumeta, J. & Heinze, G. M.; Comité Editorial AODA). Su inclusión en el Anuario Ornitológico de Aragón bajo el criterio de "todas las citas recibidas" ha permitido recopilar numerosos registros entre los años 1991 y 2019, buena parte de ellos obtenidos durante diferentes campañas de anillamiento (GAA, GOO, AOR), tal y como lo demuestran las 982 aves capturadas y marcadas en la región con esta finalidad (Base de datos anillamiento Ministerio de Medio Ambiente; 2020).

Desafortunadamente y pese al elevado número de datos recopilados -incluidos los de aves anilladas- nunca se ha realizado un estudio sistemático que permita ahondar en la determinación de su origen y/o asignación a las diferentes subespecies, así como en la definición de sus pautas migratorias por sexos y edades, a diferencia de la vecina Cataluña donde un reciente estudio basado en el análisis de datos biométricos y morfológicos de pechiazules anillados entre 2003 y 2012 (Gil-Velasco, M. et al., 2016), ha permitido concluir que además de la subespecie centroeuropea cyanecula, cabría incluir a L. s. namnetum y L. s. svecica en la Lista Patrón de las Aves de Cataluña, e incluso se da por válida la posible presencia (reforzada por datos biométricos) de la subespecie ibérica L. s. azuricollis.

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Eriste, Sahún (comarca pirenaica de La Ribagorza)
14 de marzo de 2021
Fotografía: Juan Jiménez

En el referido estudio y sobre una muestra de 4761 ejemplares, la subespecie cyanecula resultó ser la más abundante (75%), seguida muy de lejos por namnetum (13%) y azuricollis (11%), mientras que las capturas asignadas a L. s. svecica se limitaron a tan solo 14 individuos machos (adultos o inmaduros). Los resultados contrastan enormemente con los obtenidos en algunas zonas del cuadrante noroeste peninsular, donde en el paso postnupcial y como ya se ha dicho, la proporción de namnetum llegó a superar el 70% reforzando la idea de que esta subespecie migraría principalmente a través de los humedales del Cantábrico (Arizaga, J. y otros, 2016).

Estos últimos autores incluyen en su análisis, los datos referidos a dos estaciones de anillamiento (EEC) ubicadas en las cuencas del Ebro y Duero. En concreto y en el Valle del Ebro (Laguna de Badina de Escudera-Villafranca, Navarra), durante el paso postreproductivo del año 2004 se capturaron 189 ejemplares, de los cuales tan solo el 5,8% fueron determinados como namnetum y el resto cyanecula. La determinación subespecífica y al igual que en el estudio realizado en Cataluña, se basó fundamentalmente en la medida de la longitud del ala (cuerda máxima, método III de Svensson, L.; 1998).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Hembra en plumaje postjuvenil, nacida el mismo año
1 de septiembre de 2017
Fotografía: Miguel Montoro

En la EEC ubicada en la cuenca del Duero (Embalse de San José-Castronuño, Valladolid) y si bien la muestra fue más pequeña, durante el paso postnupcial del año 2005 se capturaron 23 ejemplares, de los cuales el 17,4% fueron namnetum y el resto cyanecula. Esta proporción de namnetum es significativamente inferior a la registrada en el Cantábrico, pero superior a los porcentajes obtenidos en el Ebro (5,8%) y en Cataluña (13%), lo que indicaría que parte de los pechiazules de esta subespecie que migran mayoritariamente a través del Cantábrico, podrían seguir su migración a través de la cuenca del Duero hacia sus áreas de invernada en Portugal.

No obstante y en atención al número de capturas obtenidas de namnetum en Navarra y Cataluña, resulta factible pensar en la existencia de un posible flujo más o menos relevante de esta subespecie a través de la cuenca del Ebro y hacia el Mediterráneo. Un estudio sobre la migración e invernada del pechiazul en el sureste ibérico (P. N. del Hondo, Alicante), reveló que al menos un 2,7% de las aves pertenecían a la referida subespecie (Peiró, I. G., 1997).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Ejemplar macho adulto 
Ribera del Valle del Ebro, Zaragoza
26 de marzo de 2021
Fotografía: Santi Bada

Los movimientos de aves migradoras por el Valle del Ebro ya han sido sugeridos para otras especies (Pérez-Tris, J. & Asensio, B., 1997; Asensio, B. et al., 1991; Bueno, A., 2017) y los datos recopilados de algunos pechiazules anillados en países del oeste y este de Europa, confirman que se desplazan por este valle (Hernández, M. y otros, 2003). Aún así y tal como destacan estos últimos autores, sería necesario un mayor esfuerzo de anillamiento para comprobar a dónde y por dónde se dirigen las aves que transitan por el Valle del Ebro, pues a la fecha de realización de su estudio tan sólo se conocían dos recapturas: un pechiazul que fue anillado en Navarra y que fue recapturado en Málaga, y otro anillado en Alicante que fue recapturado en Zaragoza (Hernández, M. y otros, 2003).

La presente nota y ante la carencia hasta la fecha de trabajos específicos que aborden el análisis de los pechiazules capturados para anillamiento en Aragón (subespecies, proporción de sexos y edades), únicamente pretende aportar información general sobre la fenología de la especie y su distribución en la región. Para ello se han tenido en cuenta todos los datos publicados en el AODA entre los años 1991 y 2019 (incluidos algunos resultados de campañas de marcaje), que muestran una cifra total de casi un millar de aves registradas durante ese periodo.

En la gráfica se presentan los resultados agrupados por quincenas para cada uno de los tres periodos definidos: paso postnupcial (15-julio a 14-noviembre), invernada (15-noviembre a 14-febrero) y paso prenupcial (15-febrero a 14-mayo). Para determinar el comienzo de los periodos de invernada (a partir del 15 de noviembre) y de paso prenupcial (a partir del 15 de febrero), se han seguido los criterios establecidos por varios autores especialmente en lo referido a la finalización del paso otoñal, ya que iniciada la segunda mitad del mes de noviembre el número de pechiazules en migración disminuye notablemente (Peiró, I. G., 1997; Hernández, M. y otros, 2003).

La presencia de la especie en el paso postnupcial resulta ser significativamente más alta que en la migración prenupcial. Prácticamente siete de cada diez aves registradas en Aragón lo han sido en ese periodo (69%), mientras que en el paso prenupcial el porcentaje se reduce a tan sólo un 17,5%. La cifra de pechiazules detectados como invernantes alcanza los 128 ejemplares (13,5% del total), siendo necesario destacar que ha sido citado en la práctica totalidad de los años considerados, por lo que su presencia en invierno -aunque escasa- debe ser interpretada como regular (Comité Editorial AODA).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica) adulto
La especie es escasa pero regular como invernante
Lago del parque lineal de PLAZA, Zaragoza
17 de enero de 2020
Fotografía: Javier Ruiz Alba

La inmensa mayoría de las citas recopiladas se reparten por carrizales ubicados en las principales zonas húmedas -incluso arrozales y regadíos- de las comarcas situadas en el sector central de la región, a ambos lados del eje del Ebro, incluyendo la propia ribera del río y otros humedales asociados a los cursos bajos de los ríos Cinca, Gállego y Arba (comarca de las Cinco Villas), Monegros (laguna de Sariñena) y Bajo Aragón, que en su conjunto acumulan el 75% de las aves detectadas.

En el resto de la región, también ha sido registrada de forma muy notable en la cuenca de Gallocanta para el paso postnupcial, con algunas citas puntuales en el Valle del Jiloca para el periodo prenupcial (Caminreal, Calamocha y Monreal del Campo), además de en la laguna turolense del Cañizar y el conjunto de humedales de la Hoya de Huesca (Loreto, Valdabra y La Sotonera). Un puñado de datos corresponden a observaciones obtenidas en los meses de paso para la comarca de Calatayud (Terrer y Villaroya de la Sierra) y las estribaciones pirenaicas (Bailo, Sabiñánigo, Aínsa, Castejón de Sos y recientemente -marzo 2021- en Eriste).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Alberca de Loreto, Hoya de Huesca
8 de marzo de 2016
Fotografía: Jorge Hernández

La llamativa diferencia entre el porcentaje de aves detectadas en paso postnupcial en relación con el prenupcial (69% frente al 17,5%), podría obedecer a un cierto sesgo como consecuencia del mayor esfuerzo que las campañas de anillamiento dedican a la captura de paseriformes palustres en esa época del año (incluso en invierno) y que se vienen realizando en algunos de los principales humedales aragoneses: lagunas de Gallocanta y Sariñena, estanca de Escorón y carrizales de Las Cinco Villas, Hondo de La Unilla, Zuera, Sotos y Galachos del Ebro, Pina de Ebro.

En determinadas localizaciones situadas en el área de influencia de buena parte de los observadores  aragoneses (alrededores de las tres capitales de provincia), y en algunos humedales ubicados al norte y noreste del eje del Ebro (caso de la laguna de Sariñena frecuentemente visitada por ornitólogos), los registros recopilados en el campo de pechiazules detectados en paso prenupcial, elevan algo más el porcentaje hasta alcanzar una media superior al 30%.

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica) hembra
Embalse de San Salvador, Valle Medio del Cinca (Huesca)
25 de marzo de 2018
Fotografía: David Ardanuy

La única referencia válida de la que disponemos en nuestro contexto geográfico, relativa a la monitorización de la presencia de paseriformes en un carrizal a lo largo de todo el ciclo anual, es la correspondiente a la Estación de Anillamiento navarra de Badina de Escudera (confluencia de los ríos Aragón y Ebro), gracias a los muestreos sistemáticos realizados periódicamente (dos jornadas de muestreo por quincena) entre los meses de junio 2005 y mayo 2006 (Arizaga, J. et al. , 2009).

De un total de 94 pechiazules capturados, 83 ejs. lo fueron en los meses de paso postnupcial (fundamentalmente septiembre), 3 ejs. en los meses de noviembre y diciembre, y el resto fueron marcados todos en el mes de marzo (apenas un 8% del total). Porcentaje todavía inferior al que presentan los datos recopilados en los humedales aragoneses del Valle del Ebro y Las Cinco Villas, donde en su conjunto la cifra de pechiazules detectados en paso prenupcial tan sólo alcanzó el 16,4%.

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica) macho
Probable ejemplar en su segundo año calendario
Valle del Ebro, Zaragoza; 06/04/2015
Fotografía: Juan Roberto Mora

Con estos resultados parece razonable pensar que en nuestra región, la migración de pechiazules centroeuropeos tras la época reproductora resulta ser mucho más conspicua y notoria que durante el paso prenupcial, especialmente a lo largo del Valle del Ebro y zonas aledañas, que serían utilizadas como áreas de descanso y alimentación durante su periplo viajero a las zonas de invernada en la región mediterránea o en el continente africano, sin menosprecio de una pequeña porción de aves que incluso llegan a invernar regularmente en ellas. 

En este sentido cabe destacar cifras máximas de hasta 24 ejs. controlados en el carrizal de Tauste (Cinco Villas) entre los meses de diciembre y febrero del periodo 2015-2017, que pasa por ser una de las principales zonas de invernada conocidas en Aragón (Gracia, L.; en AODA Vol. IX). No obstante, atendiendo al porcentaje de registros recopilados para el paso prenupcial en humedales situados al norte del eje del Ebro (caso de Sariñena con el 27% y la Hoya de Huesca con el 80%) o en la mitad este de la región (Valle Medio del Cinca con el 26%) Ver apéndice, cabría plantearse la posibilidad de que la especie opte por seleccionar en primavera una ruta de vuelo más oriental y alejada del Valle del Ebro, en su regreso a las zonas de cría europeas.

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Quinto, Zaragoza; 21/08/2011
Fotografía: Manuel Galán

La fenología del paso postnupcial se concentra fundamentalmente a lo largo del mes de septiembre, si bien durante la segunda quincena del mes de agosto la llegada de pechiazules ya resulta muy notoria, y comienza a decrecer rápidamente durante la primera quincena del mes de octubre. Se conocen al menos ocho datos repartidos por la segunda quincena de julio y primera de agosto, con fechas extremas para el 18-julio de 2003 en el Carrizal de Sangarrén (J. M. Canudo; en AODA Vol. V), 26-julio de 2017 en la Laguna de Sariñena (J. Capalvo; en AODA Vol. IX) y 31-julio de 1994 en el Saladar de Zuera (D. Serrano; en AODA Vol. II).

Como invernante (15-noviembre a 14-febrero) ha podido ser detectado en las siguientes localidades: Cinco Villas (estanca de Escorón, carrizales y arrozales de Tauste y Ejea), Valle del Ebro (Pinseque, Utebo, soto de Monzalbarba, Parque del Agua-Zaragoza, R.N.D. de los Sotos y Galachos del Ebro, arrozales y salada de Alfajarín, Quinto, Gelsa), Valle Medio del Cinca (arrozales de Selgua y Alcolea de Cinca, La Noria-San Miguel de Cinca, balsa de Ráfales), Bajo Cinca (Santa Rita-Belver de Cinca), Hoya de Huesca (alberca de Loreto, embalse de Valdabra), Monegros (laguna de Sariñena), Bajo Aragón (Alcañiz) y Bajo Gállego (Puilatos, saladar de Zuera, San Juan de Mozarrifar).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Bajo Cinca, Huesca; 19/03/2016
Fotografía: Miguel Montoro

En el paso prenupcial, mucho menos evidente, es el mes de marzo el que mayor número de registros acumula y muy especialmente a lo largo de su segunda quincena. Durante las dos primeras semanas de abril la cifra de pechiazules disminuye considerablemente hasta que prácticamente desaparecen, con tan sólo dos referencias obtenidas para fechas posteriores que corresponden al 19-abril de 1998 en la estanca de Escorón (AODA Vol. IV) y a un dato extremo para el día 1 de mayo de 2004 en el embalse oscense de Valdabra (M. Bellosta; en AODA Vol. VI).

A modo de conclusión:

La presencia del ruiseñor pechiazul en Aragón se halla circunscrita a ambos pasos migratorios y en menor medida al periodo invernal, época del año en la que resulta ser una especie escasa aunque regular.  Los datos recopilados indican que es mucho más abundante en el paso postnupcial, concentrado sobre todo en la segunda quincena de agosto y a lo largo del mes de septiembre, mientras que en el paso prenupcial -menos conspicuo- sus observaciones se reparten entre la segunda quincena de febrero y la primera de abril (mayoritariamente marzo).

La migración postnupcial se alarga hasta el mes de noviembre y se conocen algunos primeros registros de llegadas a finales de julio y durante la primera quincena de agosto. Tras el periodo de invernada, la migración prenupcial comienza a hacerse patente ya durante el transcurso de la segunda quincena de febrero, siendo excepcionales los datos posteriores al 15 de abril (tan sólo se conocen dos citas).

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Ejemplar en plumaje postjuvenil (2º a.c.)
Valle del Ebro, Zaragoza; 06/04/2015
Fotografía: Juan Roberto Mora

Tanto en migración como en invernada, ocupa extensiones y márgenes pobladas de carrizales en los principales humedales de la región (incluidos ríos, arrozales y cultivos de regadío), fundamentalmente los situados en el sector central de la región a ambos lados del eje del Ebro, que son los que acumulan mayor número de registros especialmente en el mucho más notorio paso postnupcial.

En la migración prenupcial resulta ser menos común por toda la región, si bien en el norte y la mitad este de Aragón -aunque escaso- parece mostrarse porcentualmente algo más frecuente que en el resto de la cuenca del Ebro, lo que pudiera indicar que el regreso a sus zonas de reproducción centroeuropeas seguiría una ruta de vuelo más oriental y cercana al Mediterráneo, a diferencia de lo que ocurre en la migración postnupcial cuando es detectado mucho más ampliamente por todo el corredor central del Valle del Ebro.

Ruiseñor pechiazul (Luscinia svecica)
Cauce del río Ebro, Zaragoza; 17/03/21
Fotografía: Santi Bada

La presente nota no ha tenido en cuenta el análisis de los datos obtenidos con fines de anillamiento y tan solo recoge algunas cifras de puntuales campañas de marcaje, extraídas del apartado "listado sistemático de observaciones" de cada uno de los vols. editados del AODA entre 1991 y 2019. Esta circunstancia impide afinar en la determinación de las diferentes subespecies, para lo que resulta obligado atender a caracteres morfológicos y biométricos de aves estudiadas en mano.

De todo modos, al igual que en las vecinas regiones de Navarra y Cataluña donde sí se han realizado análisis, parece plausible pensar que la inmensa mayoría de los pechiazules registrados en Aragón corresponderían a la subespecie L. s. cyanecula y tan sólo una pequeña fracción a L. s. namnetum. Al respecto de las otras dos subespecies europeas, únicamente se dispone de puntual material fotográfico -no concluyente- que señala la posible presencia de L. s. azuricollis y una referencia  correspondiente a un macho de L. s. svecica "medalla roja" obtenida en Zuera para el 4 de octubre de 1998 (Cardiel, O. L. y Almazán, P.; en AODA Vol. IV).

Apéndice: Tabla de zonas y nº de aves registradas entre 1991 y 2019. Se expresa el porcentaje para cada zona, en ambos periodos de paso y la invernada. Datos extraídos del Anuario Ornitológico de Aragón-AODA (Vols. I al X).

 

Agradecimientos: A Javier Blasco por su deferencia en revisar las edades de algunos de los ejemplares mostrados en las fotografías que ilustran este post, y a los autores de las mismas por su amabilidad en cederlas para su publicación.

Alberto Bueno Mir

Administrador Blog AODA (*)

(*) Citación recomendada: 

.- Bueno, A. (2021). El ruiseñor pechiazul en Aragón: estatus de presencia y distribución. En Anuario Ornitológico de Aragón anuariorocin.blogspot.com

Fuente bibliográficas:

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.- Arizaga, J., Alonso, D., Fernández, E., Fernández, I., Martín, D., Vilches, A. (2009). Ensamblaje de aves paseriformes y su dinámica a lo largo del ciclo anual en un carrizal del Valle del Ebro. Ecología, Nº 22: pp. 101-116.

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.- Peiró, I. G. (1997). A study of migrant and wintering Bluethroats Luscinia svecica in south-eastern Spain. Ringing & Migration, 18: 18-24.

.- Pérez-Tris, J. & Asensio, B. (1997). Migración e invernada de la Lavandera Boyera (Motacilla flava) en la Península Ibérica. Ardeola, 44: 71-78.

.- Sampietro, F. J., Pelayo, E., Hernández, F., Cabrera, M. y Guiral, J. (1998). Aves de Aragón: Atlas de Especies Nidificantes. Diputación General de Aragón-Ibercaja. Zaragoza.

.- Svenssson, L. (1998). Guía para la identificación de los Passeriformes europeos. SEO/BirdLife. Madrid.


.- Zucca, M. y Jilguet, F. (2002). La Gorgebleue à miroir (Luscinia svecica) en France: nidification, migration et hivernage. Ornithos, 9-6: 242-252.


26 octubre 2020

PRIMERA GAVIOTA ARGÉNTEA EUROPEA DEL PRESENTE OTOÑO

Entre las abundantes gaviotas que acuden diariamente al vertedero municipal de Fornillos (Huesca), en la mañana de ayer domingo día 25 de octubre, Juan Carlos Albero y Aitor Mora (com. en FB ORNIARAGON) pudieron localizar a un ejemplar de primer invierno de gaviota argéntea europea (Larus argentatus).

Gaviota argéntea europea (Larus argentatus) 1er. inv.
Vertedero municipal de Fornillos, Huesca; 25/10/20
Fotografía: Aitor Mora

Se trata del primer registro obtenido en Aragón para la presente temporada otoñal y eleva a 25 las diferentes ocasiones en que esta especie ha sido observada en la región, tras su separación coespecífica de la mucho más abundante gaviota patiamarilla (Larus michaellis).

La cifra de patiamarillas presentes en la jornada de ayer en el vertedero de Fornillos rondaba los 700 ejemplares, y se contabilizaron además al menos 20 individuos de gaviota sombría (Larus fuscus). Una de las patiamarillas observadas portaba anilla PVC de color rojo (3R4G de origen vasco) y al menos otras dos portaban PVC blanco con los siguientes dígitos: N:80U y N:6RA, lo que indica su pertenencia al núcleo reproductor establecido desde hace varios años en la capital aragonesa Ver entrada.

Gaviota patiamarilla (Larus michaellis) 2º a.c.
Marcada como pollo en Zaragoza en mayo 2019 (N:80U)
Controlada después en los vertederos de Ejea y Fornillos
Vertedero municipal de Fornillos, Huesca; 25/10/20
Fotografía: Juan Carlos Albero

De acuerdo con la información facilitada por Carlos Pérez (Grupo Aragón de Anillamiento), coordinador del programa de anillamiento y marcaje de la gaviota patiamarilla en la ciudad de Zaragoza (Agencia de Medio Ambiente y Sostenibilidad del Ayuntamiento de Zaragoza), ambos ejemplares fueron marcados como pollos -en uno de los edificios de la EXPO- durante los meses de mayo 2018 (N:6RA) y mayo 2019 (N:80U).

Estas gaviotas marcadas ya habían tenido controles previos en el vertedero de Ejea de Los Caballeros, para los meses de febrero 2019 (N:6RA; com. Luis Gracia y Javier Ruiz) y noviembre del mismo año (N:80U; com. José Antonio Pinzolas).

Muy interesantes también, los comentarios que Juan Carlos Albero nos ha hecho llegar en relación con la gaviota patiamarilla de origen vasco localizada ayer en Fornillos (dígitos 3R4G).


Este individuo fue anillado como pollo en 2015 cerca de San Sebastián, donde al parecer se presenta de forma regular en la primavera (con controles en 2018, 2019 y 2020), mientras que en el periodo invernal ha sido registrada en Fornillos durante el transcurso de diciembre 2016, enero 2017, enero 2019 y el presente mes de octubre 2020 (com. Juan Carlos Albero).

Como se puede ver en el mapa de su historia que adjuntamos, también ha podido ser vista en varias ocasiones en el vertedero navarro del Culebrete (com. Ricardo Rodríguez) y en la costa atlántica francesa.

Alberto Bueno Mir

Administrador Blog AODA

09 abril 2020

EL MAPA DE LAS RAREZAS Y AVES DE PRESENCIA OCASIONAL EN ARAGÓN

Desde un punto de vista ecológico una especie es "rara" cuando presenta una abundancia baja y/o una distribución restringida, pero esta definición demasiado laxa no contempla otros factores a tener en cuenta como son la amplitud de su extensión geográfica, su densidad o abundancia local, la especificidad del hábitat e incluso el grado de ocupación de éste.

En el campo de la ornitología la denominación de rarezas y especies ocasionales se refiere más bien a aquellas que aparecen en un determinado territorio con muy baja frecuencia, principalmente durante el transcurso de sus movimientos migratorios, por lo que en este caso los límites del concepto "rara" serán los que los propios ornitólogos determinen en base a una escala geográfica de referencia (local, regional, estatal, etc.) y a la frecuencia de sus apariciones.

De esta forma y tal como reseñan algunos autores (De Juana, E. 2006) quedarían excluidas las que residen en un territorio de forma permanente, aunque algunas de ellas se encuentren vinculadas a hábitats muy restringidos o mantengan poblaciones de muy baja entidad numérica, lo que en el sentido más estricto de la definición sí podría llevarles a ser consideradas como "raras".

Chorlito dorado siberiano (Pluvialis fulva)
Especie accidental procedente de la tundra ártica
Embalse de La Sotonera (Huesca); agosto 2018
Fotografía: Jorge Clemente
Este mismo autor señala que no siempre el apelativo de rarezas equivale al de aves accidentales o divagantes, que cabría reservar a las especies que sólo se presentan en un determinado sector geográfico a base de individuos "descarriados" y normalmente como consecuencia de derivas climatológicas forzosas o una simple desorientación.

La mayoría deben adscribirse a otras categorías migratológicas tales como dispersiones, irrupciones, fugas o expansiones (Bernis, F., 1966; Alerstam, T. 1990; Berthold, P. 1993), movimientos en los que subyacen razones biológicas que desde un punto de vista evolutivo explican la aparición y persistencia de las poblaciones de aves, proporcionando información de interés sobre fenómenos de dispersión juvenil, cambios en las áreas de reproducción o el establecimiento de nuevas zonas de invernada (De Juana, E. 2006).


Es por eso que, y más allá del componente lúdico que para muchos observadores de aves supone la localización de una rareza en su zona habitual de campeo (tachada muchas veces de simple anécdota), la presencia de estas especies tiene un interés biológico evidente. No obstante, sólo la progresiva acumulación de datos en un prolongado espacio de tiempo puede llevar a revelar patrones de interés y los registros aislados sirven de muy poco.

Halcón de Eleonora (Falco eleonorae) en el Valle del Cinca
Área de presencia regular en periodo estival
Especie considerada ocasional hasta el año 2018
Actualmente supera los cincuenta registros recopilados
Fotografía: Jesús Lavedán
Un buen ejemplo de esto y en el caso de Aragón, sería el del halcón de Eleonora. Con tan solo nueve registros conocidos hasta 2004, de acuerdo con los criterios establecidos por el Comité Editorial AODA, al año siguiente pasó de ser considerado como rareza a la categoría de presencia ocasional (con entre 10 y 50 citas recopiladas) y todas sus observaciones continuaron siendo recogidas para su consideración en el Anuario Ornitológico de Aragón.

Esto ha permitido obtener numerosos datos posteriores e identificar al menos cuatro diferentes áreas Ver entrada, donde su presencia en el periodo estival (fundamentalmente de junio a agosto) es más o menos regular. Algunas de estas zonas no eran de las más visitadas, pero gracias a la atracción que supone el registro de aves poco habituales y al hecho de prestarles mayor atención, sus citas recientes se han multiplicado hasta superar las 50 en la temporada 2018. 

Actualmente el Eleonora ostenta el estatus de presencia regular en la región (aunque siempre escasa) al igual que otras especies como el águila imperial ibérica, buitre negro, cernícalo patirrojo, ánsar careto, gaviota cana, gaviota cabecinegra, charrán común, canastera común, vuelvepiedras común y morito común, que a lo largo del presente siglo han visto modificado su estatus de ocasionales al superar las 50 citas y haber sido registradas en al menos diez de los últimos quince años Ver entrada.

Aguilucho papialbo (Circus macrourus) en Quinto
Próxima especie en abandonar la categoría de ocasional
Todas sus citas han sido incluidas en el mapa de rarezas
Fotografía: Manuel Galán
Estas once especies ya han sido excluidas de la última actualización del archivo de rarezas y especies ocasionales (enero 2020), que recoge un total de 122 taxones (tres de ellos en la categoría de extinguidos), uno sin determinación específica (Thalasseus sp.) y cinco especies híbridas de aparición muy rara, todos ellos considerados mayoritariamente como aves de origen natural e incluyendo todavía al aguilucho papialbo con el estatus de ocasional y a expensas de su próxima reconsideración al de especie escasa pero regular Ver entrada.

Para la elaboración del mapa de las rarezas y aves de presencia ocasional que incorpora la presente nota, se han tenido en cuenta las casi 900 observaciones de las diferentes especies incluidas en el archivo recientemente actualizado (excepción hecha de los tres taxones extintos, del cisne vulgar -introducido- y de la curruca sarda -citas muy dudosas-) y cuyos registros han sido obtenidos a lo largo de los últimos 50 años.

El mapa adjunto muestra la distribución del número de citas recopiladas a lo largo de este periodo para cada una de las comarcas administrativas de la región, con un gradiente de color que va de oscuro a más claro en función de la mayor o menor cifra de registros recopilados y los siete intervalos numéricos que al efecto se han establecido.



El conjunto de las especies se reparte
en 30 diferentes familias y lo primero que llama la atención es la acumulación de zonas oscuras a ambos lados del Valle del Ebro (excepción hecha del Campo de Daroca). Esto tiene una fácil explicación si atendemos al porcentaje de las especies directamente vinculadas con los medios acuáticos (n=75) y a la cifra de sus registros históricos recopilados, que en ambos casos supera el 66% del total.

Es precisamente en las comarcas de la Depresión del Ebro (Bajas Cinco Villas, sur de la Hoya de Huesca, Monegros, Cinca Medio y Bajo, Zaragoza, Ribera del Ebro y Bajo Aragón), donde se sitúan las zonas húmedas con mejores condiciones para la presencia esporádica de aves acuáticas consideradas raras en Aragón (anátidas, colimbos, paíños, somormujos, garzas, pelícano común, cormorán moñudo, grullas, limícolas, gaviotas, charranes, fumareles y págalos), buena parte de las cuales resultan ser más propias de ambientes pelágicos.

A ellas se une la comarca del Campo de Daroca, en cuyo territorio se asienta la R.N. de la Laguna de Gallocanta que pasa por ser la localidad aragonesa que acumula mayor número de registros de rarezas. Es obvio que en una región interior como Aragón, carente de costa marina, sean precisamente estos grupos avifaunísticos los causantes de buena parte de las observaciones de aves tan poco usuales en nuestro marco geográfico.

Gaviota de Bonaparte (Chroicocephalus philadelphia)
Especie pelágica accidental de origen norteamericano
Ejemplar de 1er. inv. visto en la ciudad de Zaragoza
Depuradora de La Almozara; marzo de 2018
Fotografía: Luis Gracia
En este sentido cabe reseñar la estratégica ubicación del Valle del Ebro entre la costa atlántica y mediterránea, que tal y como hemos recogido en algún post editado con anterioridad en este mismo Blog Ver entrada, actuaría como corredor migratorio entre el Norte y el Este peninsular para determinadas especies de procedencia atlántica, ya sea de forma habitual (caso de algunas especies de láridos y aves limícolas) o como consecuencia de derivas irruptivas por climatología adversa (caso de la gaviota tridáctila Ver artículo en AODA Vol. VII).

Por otra parte los apenas 200 kilómetros que separan el área central del Ebro de su desembocadura en el Mediterráneo, facilitarían la llegada ocasional de aves acuáticas más exclusivas de la fachada mediterránea (caso de las accidentales gaviotas picofina y de Audouin, o del ya regular morito común), sin olvidar que la zona oriental de Aragón se sitúa dentro del rango geográfico de algunas otras especies de aparición rara (principalmente paseriformes) que utilizan como ruta migratoria habitual el Mediterráneo Oriental y que empujadas por situaciones climatológicas anormales pueden llegar a alcanzar el Noreste Ibérico.


Este sería el caso del papamoscas acollarado, la lavandera cetrina o el zarcero icterino, tres de los 28 taxones de paseriformes (incluido el mosquitero común siberiano y un presunto ejemplar híbrido de carricerín x carricero común Ver entrada) que se suman a las casi veinte especies "terrestres" pertenecientes a las familias accipitridae, rallidae, apodidae, meropidae, picidae y falconidae, y que en su conjunto suponen el 34% del volumen total de datos de rarezas y aves ocasionales observadas en Aragón.


Papamoscas acollarado (Ficedula albicollis) macho
Migrador que utiliza la ruta mediterránea oriental
En Aragón se ha observado en una única ocasión
Parque Municipal de Calamocha (Teruel); abril 2015
Fotografía: Rodrigo Pérez
Como cabría esperar, la distribución de las citas aragonesas de todas estas especies se muestra mucho más heterogénea que la de las aves acuáticas. Sus datos se distribuyen por un mayor número de comarcas, aunque es reseñable la elevada cifra de registros obtenidos en varios de los humedales más visitados por los ornitólogos -especialmente paseriformes-, gracias sobre todo a la alta frecuencia de visitas y a las actividades de anillamiento que habitualmente se desarrollan en ellos.

Aves como el carricerín real, los bisbitas gorgirrojo y costero, camachuelo carminoso, escribano pigmeo* o varias especies de mosquiteros, han sido en buena parte detectadas durante el transcurso de campañas de marcaje llevadas a cabo por el Grupo Aragón de Anillamiento, Grupo de Anillamiento Rocín y Grupo Ornitológico Oscense en las lagunas de Gallocanta y Sariñena, o en la R.N. de los Sotos y Galachos del Ebro.


Por otra parte y como es lógico, aquellas comarcas que concentran mayor número de observadores (alrededores de Zaragoza, Calatayud, Huesca, Jaca, Monzón, Teruel y Alcañiz) son las que aportan también varias citas de paseriformes de aparición ocasional o accidental, caso de los mosquiteros bilistado, común siberiano y de Pallas (este último incluso con un dato de un ejemplar visto en un parque urbano de la capital altoaragonesa Ver entrada).

Camachuelo carminoso (Carpodacus erythrinus)
Capturado para anillamiento en Pina de Ebro
Especie accidental con tan solo dos registros recopilados
Ambos en periodo otoñal y obtenidos en la ribera del Ebro
Fotografía: Javier Blasco Zumeta
Como se aprecia en el mapa, las cinco comarcas que ocupan el tercio norte de la región (Cordillera Pirenaica y Sierras Exteriores prepirenaicas) y las situadas en el cuadrante suroccidental (entorno del Sistema Ibérico), incluidos sus somontanos, contribuyen igualmente de forma destacada a la cifra final de datos recopilados para este grupo de especies (fundamentalmente rapaces diurnas y aves vinculadas a medios forestales o zonas de montaña).

De entre todas ellas, la comarca pirenaica de La Jacetania y gracias a su privilegiada situación en el extremo noroccidental del Pirineo Axial (con montañas de menor altitud) y su escasa distancia a la fachada atlántica, facilita la llegada de algunas aves procedentes de latitudes más norteñas (ya sean migradores de larga distancia en ruta hacia sus cuarteles de invierno o especies irruptoras de carácter excepcional).

Esto ha permitido recopilar en su territorio varios datos de especies tan raras en Aragón como águila imperial oriental Ver entrada, un híbrido de águila moteada x pomerana Ver entrada, graja, ampelis europeo*, carricero políglota*, curruca zarcerilla*, bisbita costero, pardillo norteño*, escribano nival o un posible ratonero moro* de la raza euroasiática, sin olvidar otras citas referidas a acuáticas poco frecuentes en el interior como serreta grande*, paíño boreal, somormujo cuellirojo* o gaviota tridáctila.

Escribano nival (Plectrophenax nivalis) hembra
Recogidas cinco observaciones, todas en el área pirenaica
El Portalet, Sallent de Gállego (Huesca); febrero 2018
Fotografía: Juan Carlos Ascaso
En el resto de comarcas pirenaicas y áreas montañosas de la Cordillera Ibérica, se añaden los excepcionales datos recopilados para buitre dorsiblanco africano Ver entrada, pigargo europeo*, busardo calzado*, pico mediano (citas antiguas en la comarca de Tarazona-Macizo del Moncayo Ver entrada y recientes en La Ribagorza Ver entrada), cascanueces norteño (Sistema Ibérico turolense Ver entrada), papamoscas papirrojo* (un registro en el área prepirenaica de la Hoya de Huesca Ver entrada) o parte de las citas del siempre escaso y poco conocido mosquitero ibérico.

Aspecto de interés a considerar y dentro del actual contexto de cambio climático, es la cada vez más usual aparición de aves de procedencia africana (caso del avetorillo plomizo Ver entrada, buitre moteado, vencejo moro con una única cita pendiente de validación (Ver nota del administrador añadida a este post), abejaruco persa*, halcón borní ssp. erlangeri Ver entrada, alzacola rojizo o camachuelo trompetero, citado este último en las estepas del Valle del Ebro en al menos tres temporadas diferentes Ver entrada.


Otro caso sería el del tarro canelo - aunque siempre dudoso en la determinación de su origen- por lo que estas especies en su conjunto pudieran evidenciar una posible expansión hacia el norte de sus áreas de cría u obedecer quizás a simples movimientos dispersivos.

En el marco biogeográfico más amplio del Paleártico Occidental y en ese mismo contexto, algunas especies parecen haber expandido sus áreas de distribución -ya sean de cría o de invernada- e incluso han establecido nuevas rutas migratorias a través de Europa Occidental, lo que explicaría el reciente incremento de citas aragonesas para águila moteada*, aguilucho papialbo o mosquitero bilistado Ver entrada, y otras como el estornino rosado* Ver entrada que esporádicamente aparecen en Aragón como consecuencia de irrupciones motivadas por diversos factores (Nelson, I. 1985).




En la gráfica de más arriba, se muestran las once localidades que a fecha de hoy encabezan el ranking con mayor número de citas recopiladas para las aves consideradas raras u ocasionales en Aragón y que en su conjunto representan prácticamente el 50% del total de registros recopilados para estas especies durante los últimos 50 años (Fuente: Anuario Ornitológico de Aragón-AODA).

Como era de esperar el predominio de zonas húmedas es apabullante, gracias sobre todo al peso específico que las aves acuáticas tienen en el cómputo global y al elevado número de registros obtenidos para varios de estos taxones que resultan ser tan poco frecuentes en nuestro territorio. 

La excepción sería el término municipal zaragozano de Quinto, que gracias a su privilegiada ubicación en la zona central del corredor del Valle del Ebro, variedad de hábitats existentes (galachos y cauce del río, sotos riparios, huertas, barrancos y pseudoestepas, cultivos de secano y regadío, pequeñas balsas de riego) y el esfuerzo de observación aportado por algunos ornitólogos locales, le permiten ocupar un puesto destacado dentro del referido ranking.

Panorámica de la Alberca de Loreto (Huesca)
Construida a mitad del siglo XVI con fines de riego
Frecuentemente visitada por ornitólogos oscenses
Fotografía: José de Uña 
Destacan notablemente dos lagunas endorreicas de origen natural: Gallocanta y Sariñena, si bien a mediados de los 80 esta última pasó a recoger las aguas sobrantes de los regadíos de la zona y fue objeto de una regulación artificial que le hace mantener siempre un mismo nivel hídrico. Tras la perdida de playas despejadas tan necesarias para las aves limícolas Ver entrada, su actual superficie (200 has.) y la extensa orla de carrizales que la rodea, ha beneficiado a algunos paseriformes palustres y determinadas especies de garzas y anátidas.

Reseñable es la importancia que para las acuáticas raras u ocasionales han adquirido alguno de los grandes embalses recientemente construidos en la "tierra llana", caso de La Loteta en la Ribera Alta del Ebro y San Salvador en el Valle Medio del Cinca, o el pequeño lago artificial que se ubica en los antiguos depósitos de agua del zaragozano barrio de Casablanca, auténtico reservorio para la presencia de gaviotas divagantes en Aragón Ver entrada

Son precisamente en esta serie de enclaves y en el resto de zonas húmedas aragonesas, donde se acumulan gran parte de los registros atribuibles a genuinos divagantes procedentes de la ecozona Neártica -fundamentalmente Norteamérica- y que tras atravesar el Océano Atlántico han acabado recalando en territorio aragonés: cerceta aliazul*, porrón acollarado, porrón albeola, chorlito dorado americano, correlimos culiblanco, correlimos canelo*, correlimos de Alaska*, falaropo tricolor*, archibebe patigualdo chico*, gaviota de Delaware* y gaviota de Bonaparte.

Colimbo del Pacífico (Gavia pacifica) 1er. invierno
Embalse de Civán, Caspe (Zaragoza); enero 2018
 Su área de cría incluye el Noreste de Siberia
Segunda observación para España
Fotografía: Ricardo Rodríguez
No faltan también datos de otras acuáticas meramente accidentales en la región y con posible origen en las latitudes más remotas y norteñas de la tundra eurosiberiana, caso de la barnacla carinegra ssp. bernicla, barnacla cuellirroja, cisne chico, colimbo del Pacífico, chorlito dorado siberiano y agujeta escolopácea.    

Las casi 120 especies encuadradas actualmente en la categoría de rarezas y ocasionales (de origen natural), unidas a los al menos 54 taxones considerados como aves exóticas o introducidas (de origen artificial), contribuyen de forma destacada a elevar el número total de aves observadas en Aragón a la cifra de 435 Ver entrada.

NOTA: Con un asterisco (*) se señalan en el texto aquellas especies consideradas a fecha de hoy como rarezas a nivel estatal, de las que todas o parte de sus citas aragonesas no han sido sometidas al estudio del CR de SEO/BirdLife. El Comité Editorial AODA recomienda encarecidamente a todos los observadores, la remisión puntual al Comité de Rarezas de todos los registros de estos taxones para su homologación oficial.

NOTA DEL ADMINISTRADOR DEL BLOG:

El único registro de vencejo moro (Apus affinis) recibido hasta la fecha en Aragón Ver entrada, ha sido finalmente invalidado por el Comité Editorial AODA por carecer de la correspondiente información complementaria solicitada al autor. Por este motivo, la especie ya no figura recogida en la Lista Patrón de las Aves de Aragón (Vol. IX AODA).

Alberto Bueno Mir
Administrador Blog AODA

Fuentes bibliográficas:

.- Alerstam, T. (1990). Bird Migration. Cambridge University Press. Cambridge.
.- Bernis, F. (1966). Migración en Aves, tratado teórico y práctico. Sociedad Española de Ornitología. Madrid.
.- Berthold, P. (1993). Bird Migration, a general survey. Oxford University Press. Oxford.
.- De Juana, E. (2006). Aves raras de España: un catálogo de las especies de presentación ocasional. Lynx Edicions.
.- Nelson, I. (1985). Irruption. En: B. Campbell y E. Lack (eds.). A Dictionary of Birds, pp. 307-309. T & AD Poyser. Londres.